Todo debe recordar visualmente, así como al oído y al olfato (sonidos, músicas, locuciones, aromas,….), la identidad única y exclusiva de la empresa, para que sea recordada más fácilmente en la mente a la hora de necesitar usar sus servicios.
Que todos los colores, pinturas, pantallas, carteles, señalética, tonos, aromatizadores, sean fiel reflejo de la identidad marcada.